La cabra mecánica (La Riviera)

 


Noviembre iba a ser un mes espectacular y mágico en cuanto a conciertos, pero aun había que terminar octubre. Con mis padres y con mi abuela fuimos, yo por primera vez, a La Riviera para ver a La cabra mecánica.

Al igual que un año antes en Sevilla, Lichis y los suyos, esta vez sin los instrumentos de viento, nos regalaron un espectáculo con el que todos disfrutamos como enanos, aunque yo no termino de entender la expresión.

La lista de la compra y La fábula del hombre lobo y la mujer pantera fueron las canciones más jaleadas, aunque yo siga prefiriendo Valientes y Carne de canción

Quiero hacer una mención especial a un guarda de seguridad de la sala que estuvo atento a que yo estuviera bien en todo momento; desde la espera en la cola a la entrada hasta la salida. Eduardo creo que se llama, aunque él se autodenomina el negro. Si hubiera más como él, el gremio no tendría la fama que tiene.



Comentarios