Linaje (Totem)

Este fin de semana volvimos a ver a Linaje. Ha sido nuestra sexta vez, pero yo no me canso y, además, era una ocasión especial; en casa y con la promesa de invitados especiales.

Viajamos a Pamplona el equipo completo; mis padres y yo y mi hermano Adrián con su amigo David. Algo más de cuatro horas de carretera por trayecto que, sin lugar a dudas, han merecido la pena.

La primera parada al llegar, Dromedario Records. Justo el día del concierto, Cobardes sacaba su tercer disco y nos pasamos por la discográfica para recogerlo recién salido del horno. Por cierto, se comenta en casa que ya tenemos entradas para uno de los conciertos de su gira.

Comimos algo rápido y tiramos para la sala ya que el grupo iba para allá a montar y queríamos saludarles antes del concierto. Pudimos charlar un poquito con ellos y con Alen, que les acompañaba ese día. Al poco llegaron también los Rienda Suelta, que volvían a telonear a Linaje como en Salamanca.

Después de tomar algo en Pamplona volvimos prontito a Totem porque ya sabéis que yo, si no entro de los primeros, no veo. Y esta vez, el llegar pronto tuvo su recompensa adicional. Estábamos preparando unos bocatas en el coche cuando pasó Kutxi y me llamó por mi nombre. Hombre Martín, has crecido - me dijo ¡Qué tío más majo! Se hizo una foto con Adri, con David y conmigo y luego ya fuimos para la entrada.


Y nada más doblar la esquina nos dimos de frente con Javier Janices Cordobés y con Íñigo Idoate, cantante y batería de Cobardes respectivamente. Súper simpáticos también. Hablamos con ellos de su gira y de que iríamos a verlos a Valencia porque para el concierto del Teatro Eslava mis padres no iban a estar en Madrid. Nos hicimos fotito de grupo y nos preparamos para entrar al concierto.


La sala Totem es muy chula pero he de decir que tiene el escenario demasiado alto, al menos para mí, y eso son agujetas de una semana para mis padres que tuvieron que cargar conmigo casi tres horas. Empezamos con Rienda Suelta. Súper cañeros. Me gustan mucho y, aunque en brazos, me canté Tras la zanahoria y Potra de rabia y miel entre otras.

Llegó el turno de Linaje. La sala estaba a tope y eso que caben mil personas. Repasaron todos los temas de su disco y tocaron también La serenata, la que habían presentado en La Revuelta. Para El Vendaval salió el Cordobés a cantar con ellos. También se subió al escenario Kutxi para cantar con Aarón Yo me quedo contigo aquí, la canción que Robe escribió en pandemia. Y con Alen al cajón flamenco tocaron Golfa de Extremoduro. Hubo más invitados, pero yo no los conocía.

Para rematar el fin de semana, a la mañana siguiente, después de hacer un poco de turismo por Pamplona, nos acercamos a Berriozar, a la Plaza de Marea, a ver si cuadraba visitar el Kutxitril. Y vaya si cuadró. Cuando llegamos estaba Kutxi cerrando, pero como ya os he dicho antes, no puede ser más majo, volvió a abrir para nosotros y nos lo enseñó. El sitio es un museo del rock. Allí había discos de oro de Marea, guitarras, todo tipo de cachivaches y fotos con todos los artitas que te puedas imaginar. De los que yo conozco, había fotos de Kutxi con Robe, con Fito, con Rulo, con Poncho K, con Vito de Sinkope, con Lichis, ... .

Y luego estuvimos con él en un bar como si nos conociera de toda la vida. Fin de semana de los grandes. Yo empiezo a acostumbrarme, pero Adri y su amigo David, aun están alucinando.





Comentarios