Reincidentes (Teatro Egaleo)


 ¡¡¡Buah chaval!!!
Ya sé que parece poco resumen, pero es que ¡¡¡buah chaval!!!

Por segundo verano visitábamos Leganés para los directos de las Lunas del Egaleo. Un sitio muy chulo y muy agradable para ver para ver un concierto. Hace casi tres años que vi por primera vez a Reincidentes. Con seis añitos, mis padres me acercaron a verles al Pirata Madrid de Rivas porque estaba cerca de casa, porque era gratis si no habías cumplido los diez y, sobre todo, porque desde siempre me han flipado.

En este tiempo, ellos los han vuelto a ver dos o tres veces pero, por lo que sea, no les ha cuadrado llevarme. Así que había ganas, muchas ganas.

Llegamos pronto y aparcamos casi en la puerta y a la que pasamos por el teatro pregunté a una par de guardias de seguridad si el grupo estaba ya dentro.

Afirmativo ¿quieres verles? - dijo uno de ellos. Vamos entendiendo lo del ¡¡¡buah chaval!!! ¿verdad?

La gente no suele hablar muy bien sobre el gremio, pero yo he de decir que conmigo, en líneas generales, siempre se han portado de maravilla. El guardia nos guio hasta el camerino  y allí nos encontramos al grupo al completo. Charlamos unos minutillos, me dieron una púa y pude hacerme la correspondiente foto para mi colección.

El Teatro Egaleo está al lado de un parque con una terraza perfecta para recargar las pilas antes de lo que fue un gran concierto. Algunas de las canciones del setlist ya las cantaba mi padre cuando era más joven que mi hermano Adrián. Aprendiendo a luchar o La historia se repite son auténticos himnos. Como lo son Cucaracha blanca, Jartos d'aguantar o La Republicana que pude gritar, más que cantar, hasta quedar afónico.

Me quedo con el saludo que me hizo Fernando Madina en Los hijos de la calle y con la promesa de mis padres de que no pasaran otros casi tres años antes de que volvamos a verles.




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