El Drogas (Fuenlabrada)

 

Después del agosto loco, de escapadas de última hora, llegó septiembre plagado de Fiestas Patronales y posibilidades varias en cuanto a música en directo se refiere. Por problemas logísticos tuvimos que saltarnos Celtas cortos en casa, en Arganda, pero no tuvimos problema para, pocos días después, plantarnos en Fuenlabrada y ver a El Drogas. Llegamos a tiempo de ver un buen puñado de canciones de A Tiro, grupo local que no conocíamos y que teloneaban a la banda de El Drogas. Me gustaron. Habrá que estar atentos. 

Mi padre siempre ha sido muy fan de Barricada (tiene hasta un tatuaje) y mi madre y él ya habían visto en solitario a Enrique Villarreal varias veces, pero yo me estrenaba. Lo primero que impresiona es que con solo una guitarra (a veces dos), un bajo y una batería suenen tan potentes y tan bien. Lo segundo que llama la atención es ver cómo el público está entregado desde la primera canción. Y eso, que mis padres me perdonen, que la mayoría chavales chavales no son.

Lo pasamos en grande. Mi padre rememorando sus años mozos en el País Vasco con canciones como Barrio conflictivo, Okupación o Animal caliente, mi madre bailando como una loca En blanco y negro y yo con mis dos favoritas, No hay tregua y Todos mirando. Nunca mejor dicho, porque cantando ésta, a hombros de mi padre, me enfocaron y salí por las pantallas gigantes.


A diferencia de la salas, aquí estás más lejos y es más difícil coincidir con ellos después, pero como yo no me rindo, me propuse saludar a Txus y pedirle una de esas púas tan chulas que tiene. Fuimos a la entrada, explicamos mi objetivo y una guardia de seguridad muy simpática me dejó pasar al backstage, pero no pudimos verles. Por lo visto se me había adelantado el Alcalde de Fuenlabrada, que estaba departiendo con ellos y con M-Clan que actuaban a continuación.

Más gente maja. Un fotógrafo de M-Clan, al saber de mi chasco, pasó e hizo la petición en mi nombre. Por lo visto a Txus no le quedaban púas pero, para mi sorpresa, Don Enrique, como le llama mi padre, tuvo a bien regalarme 3 púas distintas. Toma, toma y toma.

Nos quedamos con las ganas de ver a M-Clan, pero ya era muy tarde y necesitaba reponer fuerzas porque al día siguiente teníamos a los Linaje en La Riviera. Pero eso ya es otra entrada.


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